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Los ojos y las enfermedades segun la edad

por el Dr. Luis Felipe Hernández
Todos los tejidos de nuestro cuerpo cambian con la edad. Nuestros ojos no son la excepción; también experimentan cambios significativos a lo largo de la vida.

Estos cambios también están relacionados con nuestra estructura genética, con nuestra actividad visual diaria y con el medio ambiente en que vivimos. Prácticamente todas las partes del ojo presentan o podrían presentar cambios relacionados con la edad.

Podemos mencionar algunos de los más notorios.

1. En los jóvenes, que están en pleno crecimiento corporal observamos frecuentes cambios en la refracción (graduación de sus anteojos), que requieren la modificación frecuente de sus lentes.

2. En las personas alrededor de los 40 años de edad se presenta la presbicia, o sea, la dificultad para leer, que necesita ser corregida con un anteojo apropiado. Esta dificultad aumenta lentamente hasta que se estabiliza más o menos a los 60 -65 años.

3. La piel de los párpados puede perder su elasticidad natural en algunas personas, después de los cincuentas, formarse “bolsas”, arrugas o caída de los párpados. Algunas veces es necesario recurrir a un procedimiento de cirugía plástica para su corrección, no solamente cosmética sino muchas veces funcional.

4. El sistema lagrimal, que provee el mecanismo de lubricación y limpieza de nuestros ojos, se ve afectado por la edad, ya sea por la disminución del volumen y la calidad de la lágrima, como por el estrechamiento de los canalículos del drenaje. Esto se conoce como Ojo Seco.  En caso de poca producción lagrimal, se puede compensar con el uso de uno de los muchos productos substitutos de la lágrima. Si se trata de drenaje insuficiente, existen procedimientos para dilatar o abrir los canalículos que se han estrechado.

5. La córnea es la parte transparente que está en el frente del ojo. Con la edad se presenta un anillo gris en la parte periférica de la córnea llamada “Arcus Senilis”. Es un cambio completamente inocuo, que no requiere de ningún tratamiento. Es similar al aparecimiento de las canas en el cabello de la cabeza.

6. Alrededor de los sesentas puede aumentar el riesgo de desarrollar glaucoma, ya sea por estrechez de ángulo (que se corrige con un tratamiento de láser) o por problemas para el drenaje del líquido intraocular (glaucoma de ángulo abierto que generalmente responde bien al tratamiento con medicamento tópico-gotas), aunque en algunos casos que no se controlan con las gotas se requiere de otro tipo de procedimiento (láser, cirugía, válvulas, etc.).

7. El cristalino, que es la lente natural del ojo situada por detrás de la pupila, con la edad va perdiendo su claridad o “cristalinidad” y se va poniendo opaco. Entonces la luz ya no puede entrar completamente y se presenta la visión borrosa e imprecisa que al ir aumentando es causa de mucha limitación visual para nuestras actividades diarias (leer, ver la televisión, la computadora, manejar el carro, etc.).

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Este cristalino que se ha opacificado es lo que llamamos catarata. La catarata es, probablemente, la afección más frecuente de los ojos en las personas mayores. La buena noticia es que la visión es completamente recuperable mediante una operación en la que se retira el cristalino opaco y se sustituye por una lente intraocular, que funciona como el cristalino claro y permite tener un nivel de visión normal.

8. Después de los cincuenta o sesenta se pueden presentar las molestas “moscas volantes” que se mueven en el espacio cuando nuestros ojos giran. Cuando se presenta por primera vez, el paciente suele asustarse. Es un fenómeno que viene cuando, por efecto de la edad (o de alguna otra condición de los ojos) el gel que llena la cavidad ocular llamado humor vítreo, sufre cambios de licuefacción en la estructura del tejido colágeno que lo compone.

Generalmente estas pequeñas opacidades flotantes en el humor vítreo, no le causan ningún daño al ojo y son solamente una molestia; sin embargo hay algunos pocos casos en que estos cambios del vítreo pueden ocasionar rupturas de la retina o hemorragias, que requieren tratamiento con láser.

9. La retina es la membrana más interna del ojo y es la responsable de percibir la luz y las imágenes ya que está formada por células nerviosas (neuronas) especializadas en el procesamiento de la luz. Aquí se generan los impulsos que viajan a través del nervio óptico hacia el centro visual en el cerebro. La retina tiene una extensa red de vasos sanguíneos para mantener su vitalidad y funcionamiento.

De nuevo, en la edad avanzada, se presentan alteraciones de los vasos sanguíneos como endurecimiento de sus paredes, disminución del calibre y oclusión. Como resultado de esos cambios, la retina presenta signos de atrofia y pigmentación anómala, que son evidencia del envejecimiento.

10. La mácula, la parte central de la retina, es la responsable de la visión de detalles finos (como leer letra muy pequeña) y de la percepción de colores. Es una estructura muy importante ya que casi todas las actividades diarias requieren de la posibilidad de ver con claridad objetos y caracteres pequeños y diferenciar los colores.

La edad avanzada nos pone en riesgo de desarrollar lo que se llama maculopatía senil o degeneración macular relacionada con la edad, que elimina la posibilidad de leer, cuando generalmente, es ya casi la única actividad que se tiene en la edad avanzada. Intervienen también otros factores, tales como la predisposición heredo-familiar, el fumar tabaco, el exponerse excesivamente a los rayos de sol, algunas deficiencias nutricionales, la asociación con otras enfermedades (hipertensión, diabetes, trastornos circulatorios, etc.).

El tratamiento de las diferentes formas de degeneración macular es difícil pero actualmente se cuenta con medicamentos muy efectivos para algunos casos, el tratamiento láser también tiene indicaciones. El cambio de algunos hábitos alimenticios, el dejar de fumar, el tomar suplementos vitamínicos con elementos antioxidantes, son algunas de las recomendaciones para tratar de estabilizar el proceso degenerativo y minimizar el daño a la visión.
 

La edad es algo que no depende de nuestros deseos o decisiones. Simplemente vivimos a través de los años sin que podamos alterar los fenómenos que traen consigo.

 

Sin embargo, como hemos visto, en la corta revisión que hemos hecho de los cambios que llegan con la edad, hay posibilidades de tratamientos y procedimientos que nos ayudan a preservar el maravilloso don de VER.

 

Es recomendable, por lo tanto, hacerse examinar sus ojos por un médico especialista en forma periódica o al presentarse cualquier síntoma.

 

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ATENCIÓN: La información publicada aquí no tiene el propósito de reemplazar el diagnóstico, tratamiento o consejo de un médico profesional. Usted siempre debe consultar a un profesional de la salud con las preguntas específicas sobre alguna condición médica.