Llamar al: (502) 2205-0050

atención 8 a.m. a 6 p.m.

5923-3825

Servicio disponible 24 horas

MEIBOMITIS CRÓNICA

Por Dra. Ana Raquel Hernández Cospín
Oftalmóloga Pediatra de Visión Integral

 

En el borde palpebral exísten unas pequeñas glándulas que se llaman glandulas de meibomo. Estas producen un aceite muy fino que es un componente normal de la lágrima y que evita la evaporación de la misma. La lágrima le proporciona salud a la superficie ocular a través de los múltiples componentes que tiene, si la película oleosa está deficiente, el paciente experimenta mucha molestia cuando las glándulas de meibomio están inflamadas o infectadas y se le llama meibomitis.

 

La meibomitis puede ser aguda, leve y pasajera. Los bordes palpebrales se ponen rojos y se hinchan, se irritan los ojos, arden y se tiene visión borrosa. La meibomitis aguda cede con medidas locales de calor e higiene y no da mayor secuela a nivel del ojo.

 

Si la inflamación empeora, se vuelve persistente y crónica (más de un mes) podemos tener un problema más serio ya que nos puede provocar complicaciones graves como úlceras corneales, orzuelos a repetición y otros, que nos pueden dar alteración y daño permanente en las estructuras del ojo. Se produce una blefaritis crónica o inflamación del borde palpebral con cojuntivitis crónica.

 

Muchas veces estos cuadros crónicos son difíciles de tratar y se vuelven circulos viciosos de los cuales es complicado salir.

 

El tratamiento consiste en lienzos tibios o calientes, limpieza de bordes palpebrales con shampoo especial para párpados, uso de antibióticos tópicos en gotas o ungüentos, limpieza con jabones especiales que contengan aceite de árbol de té y otros.

 

Si aún así, persiste la inflamación, hemos encontrado algunos métodos “naturales” que pueden ayudar. El uso de miel de abeja doncella o abejas meliponas diluida para gotas oftálmicas ha sido de gran beneficio para aquellos pacientes en los que ya se han    agotado los tratamientos convencionales.

 

La miel provee de un medio hiperosmolar que tiene un efecto bactericida sin ser un “antibiótico”. La miel logra controlar la carga bacteriana y le permite a las glándulas que se recuperen de la inflamación. Muchas veces los medicamentos han causado la inflamación y la resistencia bacteriana a los antibióticos.

 

La blefaritis rara vez desaparece por completo y aunque el tratamiento haya sido exitoso la inflamación puede recurrir y necesitar de atención constante.

 

Es importante una adecuada evaluación médica para tratar las secuelas y ver si la resistencia al tratamiento se deba a lesiones cancerosas del borde palpebral.


 

Regresar
Visión Integral es una clínica oftalmológica privada ubicada en la ciudad de Guatemala. Somos un equipo de 9 especialistas graduados de las mejores Universidades de Guatemala, Estados Unidos y Canadá que trabajamos juntos desde 1987. Valoramos sobretodo su salud integral.

contáctenos

ATENCIÓN: La información publicada aquí no tiene el propósito de reemplazar el diagnóstico, tratamiento o consejo de un médico profesional. Usted siempre debe consultar a un profesional de la salud con las preguntas específicas sobre alguna condición médica.